Estamos en Penco y hoy va a ser día de playas. Pke tiene ganas de playa y vamos a darle rienda suelta, jejeje. Nos hemos alojado en un departamento que es el más moderno y mejor dotado del viaje, ubicado en un entorno de viviendas sencillas.
Estamos encontrando esta situación con frecuencia en nuestra estancia en Chile: dentro de un mismo sector (barrio), cuadras (manzanas), con condominios (comunidades) de un nivel superior al entorno, entremezcladas. En el collage de dos imágenes por encima de este texto, la imagen superior es la que se ve desde el balcón amarillo de la inferior: una cuadra con chabolas, incluso con alguna incendiada.
En el collage superior a este texto, nuestro departamento en Penco y la calle de camino a la playa, donde están los cubos de basura. Todas las viviendas y negocios tienen protegida la fachada con verjas de hierro y no es infrecuente encontrar algunas, según el sector, con concertinas en la parte superior de la verja. Nosotros no hemos tenido ningún incidente de seguridad-
La playa de Penco está situada al norte de la ciudad y desde nuestro deparatmento tenemos acceso caminando. Es una playa de arena fina y con oleaje moderado. Se ve a personas que se están iniciando el el surf, precisamente porque no tiene fuertes olas. Tiene cerca el puerto industrial y un pequeño paseo marítimo con locales que venden bebidas y completos. El día que fuimos no estaba muy concurrida.
La playa de Cocholgüe, que visitamos el segundo día en Penco, estaba solitaria y nos gustó bastante, Tenía rocas, olas un poco más intensas y los restaurantes disponían de una carta más amplia. Es curioso observar que existen solares a pie del paseo marítimo sin construir y las casas que hay en el mismo son sencillas.
Aquí comimos empanadas de queso con camarones, merluza a la plancha, pastel de jaima y pollo a la plancha con puré de patata.
En esta playa comprobamos que las mareas en el océano son intensas.
La última playa que visitamos es la de Tomé, es la que hemos encontrado más concurrida y cercana a la ciudad. Una vez más comprobamos la cercanía de las gentes de Chile: un grupo de jóvenes, al verme con la cámara en ristre, me llaman con gestos y me solicitan que les haga una foto. Una vez que les hago la foto se acercan y me ofrecen una cerveza Cristal de medio litro y me facilitan una dirección de instagram para que se la envía mediante un MD (mensaje directo). Como no les aceptaba la cerveza (por no beber cerveza actualmente) me insistías: "mira tío está cerrada" por lo que les tuve que contar el porqué no la cogía y dijeron "mal rollo tío".
Aquí descubrimos a las frutilleros, vendedores de frutilla (fresas) envueltas en una capa de chocolate. Son a mil pesos cada una. Se la pagué y me hizo el favor de entregarla en mano a Pke, que se estaba bañando en la orilla de la playa.
También comprobamos la prevención de Tsunamis, con indicación de zona de tsunami posible, vías de evacuación y un plano detallado con las zonas de mayor peligro marcadas. Es algo que nosotros no tenemos como posible en nuestras playas de España.
