Los últimos dos días han sido especialmente intensos. Vamos a dejar la provincia de Cautín y nos movemos por ella con serenidad paseando, observando y conociendo luegares.
Bajamos a desayunar a Curarrehue. Nos cuesta encontrar un lugar, pues es feriado y la hostelería se inicia pausadamente, como casi todo en este país.
Bajamos a desayunar a Curarrehue. Nos cuesta encontrar un lugar, pues es feriado y la hostelería se inicia pausadamente, como casi todo en este país.
Anécdota: preguntamos en una cafetería si dan desayunos y nos remite a otro establecimiento. A los 15 minutos comprobamos que abre su establecimiento. Tienen claro que ellos no estaban abiertos y ni te mencionan "en diez minutos abro". Lo tienen claro, es su ritmo.
Nos vamos a contemplar desde la roca de León, el volcán de Villarrica, con el lago del león.
Sube nuestra experta en senderismo, mientras el equipo base, mantiene la logistica al día.
Una vez que recuperamos a nuestro equipo punta, vemos un par de lagos más, con una pequeña incidencia por los caminos de tierra, al negase a salir una pendiente con gravilla vuestro Mitsubishi Outlander automático. Salvamos la situación con ciertas habilidades y una dosis de fortuna.
Visitamos unas termas que no nos gustaron mucho y terminamos en una feria de cultura MAPUCHE, donde repusimos fuerzas contemplando los elaborados trabajos de artesanía.
Cerramos el día en una fábrica de cerveza artesanal, degustando sus especialidades en un agradable ambiente con el río Trancurra a nuestra vera.