Salimos de los saltos de Laja rumbo al interior del país. Queremos naturaleza y observar volcanes. Hemos estado conociendo ciudades grandes y pequeñas, observando un patrón que las une: hay desniveles sociales fuertes y se ha instalado la sensación de que cada persona debe sobrevivir con sus recursos.
Una mayoría están por lo inmediato y no se paran en ver las ventajas de la lucha por la igualdad en servicios sociales (empieza a ser tendencia a nivel mundial)..., y lo que es peor, están asumiendo que si no les va mejor es por su propia ineptitud.
Los sueldos fijos no son altos, teniendo un peso importante los extras (propinas, horas extras, servicios complementarios). No ha sido difícil pagar servicios directamente, siendo oficiales, permitiendo ingresos extras a los trabajadores.
Las bolsas de pobreza se concentran en las grandes ciudades, consiguiendo sobrevivir mejor normalmente fuera de los núcleos de población Muchos servicios públicos están privatizados (control de aparcamiento, servicios de vigilancia, autopistas, parque naturales,...) siendo un sector importante de contratación y empleo.
En cuba la frase en boca de toda persona, sin un contexto definido, ni conversación concreta es "...no es fácil" La puedes oír por la calle a una persona apoyada en una pared o a alguien paseando por el malecón. La dicen de forma atonal, nunca suena como lamento ni lleva carga de tristeza, es como el aire comprimido que suelta el sistema de frenos de un camión. Un frase sin más que forma parte de su vida. En Chile es: "Ni tan mal", con la diferencia que esta sale dentro de la conversación de la situación laboral y la pronuncia normalmente alguien que tiene algún ingreso fijo (controlador con mujer y dos hijos que cobraba 695 pesos al mes (1000 pesos=1 €)).
Los ricos han conseguido sedar a la clase trabajadora y además, convencerle que el responsable es el Estado (un Ente).
Retomo el relato de la salida de los saltos de Laja, cuando hacemos una parada en la autopistam. Es una cafetería regentada por Isabella, que dispone de un amplio surtido de productos de calidad y una amabilidad chilena. El local es amplio, limpio y luminoso, nos encontramos como si estuviéramos en Europa
Huevos revueltos, palta (Aguacate), tomate natural cortado, con tortillas de maíz del día y pan amasado, acompañado de café con leche (soluble con leche entera), nos hace reponer fuerzas, mientras conversamos sobre las experiencias vividas en este inmenso país.Nos salimos de la Panamericana y culebreamos por carreteras locales donde la circulación es más intensa. Los conductores son correctos y manejan de forma ágil, nos encontramos cómodos conduciendo, si no fuera porque el carro rentado es de transmisión automática.
Giramos una curva y entre unos árboles de brillantes hojas verdes, avistamos el primer volcán.
Es el lago Villarrica con su volcán al fondo. Nos detenemos y nos acercamos a la orilla del lago para tocar el agua dulce, llevándonos el disgusto de contemplar una orilla sucia, plena de restos de botellón.
Salimos de la orilla y buscamos una playa de lava ( son las que hay) donde comemos unos sándwiches de la carne asada que nos quedó en Nochevieja.
Salud




