Nos surge un imprevisto y es que estamos sin datos. He calculado un día de menos en la contratación. Gracias a la cafetería Venezia que nos da servicio 5G de internet, queda solucionada la incidencia.
Nuestro auto acusa los kilómetros del viaje por distintos caminos. Al final hemos hecho 3.500 km sin ningún incidente. La única pega, la transmisión automática, que no nos ha convencido.
En el regreso experimentamos por primera vez en las tres semanas un atasco. Obras en la calzada que provocan la retención.
Paramos en el rincón de Miriam y tomamos las mejores humitas que he tomado en mi vida. Deliciosas.
Al salir del restaurante destaca una publicidad con gracia, que nos índuce a documentarlo, jejeje.
Llegamos pronto a Santiago y nos da tiempo a ir a un poblado de artesanía, ubicado en un antiguo convento de los dominicos, donde además de alguna compra, nos damos un pequeño homenaje.