Paseo mañanero por el barrio donde nos alojamos
compra de palta, pan de guayaba y empanada de pollo y queso.
A desayunar...
jornada de contrastes, concertinas, grafitis, mini market protegidos con rejas y encontramos un elegante salón de los 60 donde degustamos huevos poché acompañados de un sauvignon blanco.
Santiago actualmente es ciudad de grandes desigualdades, que conviven con extraña naturalidad.